lunes, 31 de diciembre de 2012

Sesión 24: Corrección valorativa de las existencias. Depreciación irreversible

Según el principio contable de prudencia (1ª parte del Plan General Contable, apartado 3º principios contables), "...únicamente se contabilizarán los beneficios obtenidos hasta la fecha de cierre del ejercicio. Por el contrario, se deberán tener en cuenta todos los riesgos, con origen en el ejercicio o en otro anterior, tan pronto sean conocidos...", esto que nos dice el Plan implica que los ingresos reales y "no previsibles" se registrarán contablemente, y en el caso de los gastos no sólo se contabilizarán los reales y efectivos, sino también los "previsibles o estimables por la empresa". En el caso concreto de las existencias, éstas podrían tener posibles pérdidas de valor, es decir, depreciaciones que habría que registrar contablemente como gastos tanto si son previsibles como si no lo son, de este modo, corregimos el valor de aquéllas. Las depreciaciones pueden ser de dos tipos: irreversibles y reversibles. En esta sesión nos vamos a centrar en las irreversibles.

Las depreciaciones irreversibles son pérdidas de valor absolutas, es decir, no se pueden recuperar. Esto normalmente ocurre en el caso de las existencias cuando faltan unidades físicas, o cuando las mismas están deterioradas total o parcialmente por algún motivo. A continuación, vamos a ver con un ejemplo cómo se contabilizan estas depreciaciones.

Ejemplo: La empresa tras realizar el inventario final extracontable al final del ejercicio 2010, obtiene que el valor de las mercaderías asciende a 1.480 €. Según nuestra ficha de almacén, el importe de las mercaderías al final del ejercicio asciende a 1.550 €, esta diferencia se debe a que varias unidades se han extraviado. A inicios del año hemos partido de mercaderías cuyo valor ascendió a 2.300 €.

Se pide: realizar las anotaciones contables que procedan al final del ejercicio 2010, partiendo de la información dada, teniendo en cuenta estas dos hipótesis:
  • Hipótesis A: que hayamos realizado el registro contable de la variación de existencias antes de realizar el inventario final.
  • Hipótesis B: que no hayamos realizado todavía el registro contable de la variación de existencias una vez realizado el inventario final.
Solución:

Hipótesis A:

Se supone que hayamos hecho el registro contable de la variación de existencias sin saber las mercaderías reales existentes en almacén, teniendo en cuenta solamente los datos de la ficha de almacén. Por la baja del valor de las existencias iniciales:

Aprender contabilidad desde cero. Copyright © Antonio Pérez García, 2018

Por la incorporación al balance del valor de las existencias finales según la ficha de almacén:

Aprender contabilidad desde cero. Copyright © Antonio Pérez García, 2018

Si ahora realizáramos el inventario final (recuento físico), resulta que el valor real de las mercaderías es 1.480 €, inferior al que figuraba en nuestra ficha de almacén por el extravío o pérdida de varias unidades, con lo cual debemos hacer el siguiente ajuste contable:

Aprender contabilidad desde cero. Copyright © Antonio Pérez García, 2018

y así el mayor de la cuenta (300) Mercaderías ya reflejaría el saldo correcto de 1.480 €:

Aprender contabilidad desde cero. Copyright © Antonio Pérez García, 2018

Como podemos ver, la diferencia entre lo que deberíamos tener en almacén si no se hubieran perdido unidades (1.550 €) y lo que tenemos realmente en el mismo (1.480 €), se contabiliza como gasto corriente del ejercicio, y evidentemente el saldo de la cuenta de Mercaderías disminuirá dicha diferencia (70 €).

Si esta pérdida de unidades hubiera sido de una cuantía significativa y por una causa de carácter excepcional (por ejemplo, que se queme el almacén), el gasto se hubiera contabilizado en la cuenta (678) Gastos excepcionales.

Hipótesis B:

Sabemos el importe real de las mercaderías al final del ejercicio tras hacer el recuento físico, y todavía no hemos hecho el ajuste contable por variación de existencias, con lo cual podríamos tomar directamente el valor del recuento físico en lugar del importe que figura en la ficha de almacén, por tanto, por la baja del importe de las mercaderías iniciales:

Aprender contabilidad desde cero. Copyright © Antonio Pérez García, 2018

Por la incorporación al balance del valor de las mercaderías finales:

Aprender contabilidad desde cero. Copyright © Antonio Pérez García, 2018

Con lo cual, tras realizar estos asientos, el saldo de la cuenta (300) Mercaderías es 1.480 € (deudor), y éste es el que debería figurar en el balance ya que es el valor real de nuestras existencias a final de año. Pero recordando de la anterior hipótesis la pérdida de 70 € por el extravío de varias unidades físicas, ¿donde figura en este caso dicha pérdida?, ¿no la hemos contabilizado realmente?. La respuesta a esta pregunta es que la pérdida va inmersa en este caso en la variación de existencias realizada, con lo cual no es necesario hacer otro ajuste contable para reflejar dicha pérdida. Observemos detenidamente cómo quedan tras todos los ajustes contables los mayores de las cuentas de gasto en ambas hipótesis:

Aprender contabilidad desde cero. Copyright © Antonio Pérez García, 2018

En ambos casos, traspasaríamos al resultado del ejercicio por la variación de las mercaderías un gasto de 820 €, con lo cual ambas formas de contabilizar la depreciación de aquéllas son correctas. Personalmente me decantaría por contabilizar siempre la depreciación irreversible de las mercaderías tal como lo hemos hecho en la hipótesis A, incluso sabiendo de antemano el valor real de las mercaderías tras el recuento físico antes de realizar el ajuste contable por variación de existencias, ya que de este modo la contabilidad de la empresa nos da una información más clara y precisa de que ha habido una pérdida de unidades de mercaderías al no coincidir los datos reales del inventario con los de la ficha de almacén.

En la sesión próxima veremos la corrección valorativa de las existencias originada por depreciaciones reversibles, los denominados deterioros de valor de las existencias. Hasta entonces y feliz año, éste es el último artículo contable de 2012, dada la fecha en que ya estamos.

2 comentarios:

  1. Hola, lo primero agradecerte el esfuerzo y dedicación a este blog, es genial para quienes partimos de cero con la contabilidad y más aún para quienes tenemos dificultades con los números. Espero que te sigas dedicando a la docencia, explicas genial. Creo que hay una errata en esta entrada, es de tipo ortográfico los halla de las hipótesis creo que deberían de ser con y de HAYA del verbo HABER. Que no haya, que se hayan tenido en cuenta y no HALLA de HALLAR (encontrar) Un saludo y GRACIAS POR TU TRABAJO!!!

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    1. Buenas tardes:

      Ante todo, gracias a ti por valorar mi trabajo, he estado comprobando el error ortográfico que comentas y me he dado cuenta que he de corregirlo, lo haré en breve.

      Gracias por visitar mi blog, espero que en el futuro te siga siendo útil.

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